La suave brisa acaricia la blanca y fina arena del Caribe, su olaje suave y cálido hace que sea un auténtico deleite ver cómo se esfuma el tiempo mientras te sumerges en profundidad, descubriendo los variados colores de la segunda barrera coralina más grande del mundo acogida por el Océano Atlántico.
El avistamiento de desoves de tortugas marinas, el snorkel o el submarinismo, son actividades que no debe perderse cuando se encuentre en la costa caribeña centroamericana. Ritmos afro-caribeños y bailes típicos le acompañarán integrándole más en la cultura garífuna de Centroamérica.
En las costas del Pacífico, la tostada arena volcánica oscurece las cálidas aguas que con más bravura golpean la orilla. Amantes de los deportes de aventura como el surf y el windsurf se dan cita en una de las costas más buscadas por estos aventureros. Sus aguas además, son ideales para el avistamiento de cetáceos, en ellas resulta relativamente fácil ver el tiburón ballena y el pez vela entre otros.
Dos costas en una misma región, playas tan similares y tan distintas que se fusionan como una sola. Es difícil concebir Centroamérica sin visitar la fuerza y la paz que desprenden sus costas.